Cuando decidí crear mi primer blog me empeñé en hablar de moda. Me encanta! No sé decir que no a ir de tiendas y tengo temporadas en las que no paro de comprar bien sea en tiendas bien en mercadillos. Mi ama dice que para ella ir al mercadillo es como ir al psicólogo y la verdad es que yo empiezo a pensar lo mismo, jeje (siempre encuentro unos ¡¡chollazos!! y me voy contenta a casa, _¡qué frivolidad!_).
A medida que iba publicando entradas empecé a hacerlo más a modo diario, más personal.
Después vino "Ha llegado mi momento" y la moda pasó a un segundo plano. Cuando cree este blog lo usé de vía de escape ante una profunda decepción y ante un momento personal muy malo. El sentimiento que tenía es que mi vida estaba hecha añicos y tenía que empezar a recomponerla, de ahí el título. Y empecé a hablar de mí, de mi familia, de mis amistades... y empecé a "mostrarme" públicamente. El blog se convirtió en necesario y siempre había algo que escribir.
Mi casa se convirtió en tema principal durante varias semanas. La emoción me embargaba y no sabía (o mejor dicho, no quería) hablar de otra cosa. Luego llegó la mudanza que me ha traído de cabeza. Y mi trabajo, mis anécdotas, mi música favorita...
Hoy no sé exactamente qué voy a contar o qué etiqueta poner a esta entrada además de "personal", he pensado en poner "magia" pero no sé si hablar de magia o simplemente de un buen momento o un buen fin de semana o...
Y es que el viernes recibí un mensaje que venía a decir más o menos: "Espero que no hayas hecho planes porque te espera una sorpresa para este fin de semana"
Me encantan las sorpresas y con la misma intensidad con que me encantan, las odio. Y digo que las odio porque no paro de dar vueltas a la cabeza pensando en qué será, si tengo que hacer la maleta, si tengo que llevar ropa de abrigo, etc. Y me encantan porque, sinceramente, a nadie le amarga un dulce, verdad?
Me pasé la tarde del viernes de aquí para allá pensando en si iríamos a un sitio u otro. Dios!! me entró pánico cuando pensé en qué quizá ibamos a esquiar. Soy la mujer más torpe del mundo y mi sentido del ridículo es inmenso. Además necesito muchísima protección solar porque soy muy blanca y el traje en cuestión, para mí, es incómodo. En resumen: no me gusta esquiar.
Pero, claro, era una sorpresa y después de "molestarse" no podía decir nada.
Afortunadamente, no fuimos a esquiar. Fuimos a Asturias. Tierra de la que confieso estoy totalmente enamorada.
No dió para mucho, la verdad porque el trayecto en coche nos llevó 3 horas o quizás un poco más y el domingo estábamos de vuelta pero lo pasamos muy bien.
Por supuesto, comí fabada y bebí sidra. Por cierto, peligroso pedir sidra. Te ponen la botella y te van sirviendo y te pones a hablar y entra muy bien y al final pides otra... vamos, que luego intentas levantarte y... vaya con la sidra!!jeje.
Saqué fotos, pero se me ve mucho. Si puedo hacer algún arreglo os enseño porque son unas imágenes de la ciudad preciosas.
Feliz Martes!!
Besos
"La felicidad no existe en la vida. Sólo existen momentos felices" Jacinto Benavente
PD: OS RECUERDO EL CONCURSO QUE ORGANIZA INÉS DE "LA PALABRA PRONUNCIADA" Y EN EL QUE PODEIS PARTIPICAR HASTA HOY. PINCHAD AQUÍ PARA CONOCER LAS BASES DEL CONCURSO Y PARA PODER APUNTAROS!!!!
Hoy no sé exactamente qué voy a contar o qué etiqueta poner a esta entrada además de "personal", he pensado en poner "magia" pero no sé si hablar de magia o simplemente de un buen momento o un buen fin de semana o...
Y es que el viernes recibí un mensaje que venía a decir más o menos: "Espero que no hayas hecho planes porque te espera una sorpresa para este fin de semana"
Me encantan las sorpresas y con la misma intensidad con que me encantan, las odio. Y digo que las odio porque no paro de dar vueltas a la cabeza pensando en qué será, si tengo que hacer la maleta, si tengo que llevar ropa de abrigo, etc. Y me encantan porque, sinceramente, a nadie le amarga un dulce, verdad?
Me pasé la tarde del viernes de aquí para allá pensando en si iríamos a un sitio u otro. Dios!! me entró pánico cuando pensé en qué quizá ibamos a esquiar. Soy la mujer más torpe del mundo y mi sentido del ridículo es inmenso. Además necesito muchísima protección solar porque soy muy blanca y el traje en cuestión, para mí, es incómodo. En resumen: no me gusta esquiar.
Pero, claro, era una sorpresa y después de "molestarse" no podía decir nada.
Afortunadamente, no fuimos a esquiar. Fuimos a Asturias. Tierra de la que confieso estoy totalmente enamorada.
No dió para mucho, la verdad porque el trayecto en coche nos llevó 3 horas o quizás un poco más y el domingo estábamos de vuelta pero lo pasamos muy bien.
Por supuesto, comí fabada y bebí sidra. Por cierto, peligroso pedir sidra. Te ponen la botella y te van sirviendo y te pones a hablar y entra muy bien y al final pides otra... vamos, que luego intentas levantarte y... vaya con la sidra!!jeje.
Saqué fotos, pero se me ve mucho. Si puedo hacer algún arreglo os enseño porque son unas imágenes de la ciudad preciosas.
Feliz Martes!!
Besos
"La felicidad no existe en la vida. Sólo existen momentos felices" Jacinto Benavente
PD: OS RECUERDO EL CONCURSO QUE ORGANIZA INÉS DE "LA PALABRA PRONUNCIADA" Y EN EL QUE PODEIS PARTIPICAR HASTA HOY. PINCHAD AQUÍ PARA CONOCER LAS BASES DEL CONCURSO Y PARA PODER APUNTAROS!!!!
Qué bien, yo adoro ASturias también, y tengo estupendos recuerdos de mis visitas. No hay nada como unos días para desconectar y olvidarse. Ya queda menos para el próximo finde. Por cierto tu blog nos gusta hables de lo que hables. Un besito
ResponderEliminar